Si alguna vez organizáis un viaje a Etiopía, hay un detalle que probablemente sorprenda a vuestros clientes: oficialmente, el país todavía se encuentra en el año 2018. Lejos de ser un error, se debe a que utiliza el calendario etíope, diferente al calendario gregoriano que empleamos en la mayor parte del mundo.
Este calendario cuenta con 13 meses: doce de 30 días y un decimotercer mes de cinco o seis días. Además, la forma en que calcula el nacimiento de Jesús hace que exista un desfase de aproximadamente ocho años respecto al calendario que utilizamos habitualmente.
Otra de sus particularidades es que el Año Nuevo etíope se celebra en septiembre, por lo que las fechas oficiales del país no coinciden con las del resto del mundo. Es habitual que los viajeros vean documentos, recibos o carteles con un año que parece «atrasado», aunque en realidad forma parte de la cultura y las tradiciones de Etiopía.
Como agencia de viajes, conocer este tipo de curiosidades nos permite preparar mejor a nuestros clientes antes de su viaje y enriquecer su experiencia en destino. Al mismo tiempo, es importante recordarles que, aunque el calendario oficial sea diferente, para las gestiones internacionales, los vuelos y otros trámites relacionados con el turismo se utiliza también el calendario gregoriano, evitando cualquier inconveniente durante el viaje.
Al final, estos pequeños detalles son los que hacen que descubrir un destino como Etiopía sea una experiencia aún más auténtica e inolvidable.
La Fuente: Meristation