Utilizan la tecnología y las herramientas digitales para mejorar la gestión del turismo, hacer los destinos más sostenibles y ofrecer una experiencia mejor a los visitantes. Gracias a estas tecnologías se generan muchos datos que pueden analizarse para entender mejor como se comportan los turistas y así tomar decisiones más eficaces.
Estos datos se obtienen de dos formas, por un lado, a partir de la actividad digital de los turistas (uso de aplicaciones, reservas online), y por otro lado, mediante sistemas tecnológicos del propio destino (sensores, plataformas de transporte, servicios turísticos digitales).
También existen algunas dificultades para compartir estos datos. Entre ellas están la falta de recursos económicos y técnicos, el hecho de que muchas empresas turísticas son pequeñas y no tienen tantos medios, y los problemas relacionados con la privacidad y la protección de la información. Por ello, crean estrategias que permiten gestionar y compartir datos de forma segura y organizada, para aprovechar mejor los beneficios en el sector turístico.
Hay destinos turísticos inteligentes que implementan sistemas de datos abiertos, estos buscan transparencia y la colaboración entre los distintos actores del sector. Estos datos abiertos permiten a los investigadores, empresas y ciudadanos acceder a información relevante para innovar, mejorar servicios y planificas políticas turísticas más efectivas.
El nivel de madurez digital de cada destino puede variar, esto influye en la capacidad de generar y compartir datos de manera eficiente. Por eso se promueven iniciativas que capacitan a las empresas en el uso de datos abiertos y en la creación de plataformas interoperables que faciliten la integración de la información.
Fuente: datos.gob.es
