Estos son los escenarios de «una locura andante« del Quijote, un recorrido donde mezcla realidad y fantasía a través de diferentes lugares de España. Entre ellos está El Toboso, la patria de Dulcinea, que simboliza el amor que guía don Quijote. En el Campo de Montiel aparece en uno de los episodios más conocidos, el de los «gigantes», que en realidad eran molinos de viento.
Otro de los espacios importantes son Puerto Lápice, donde aparecen ventas que el protagonista confunde con castillos. Sierra Morena es el escenario de su huida y penitencia, donde enseña su faceta más reflexiva. También mencionan Barcelona, el lugar del final del viaje y de su derrota, así como el camino a Zaragoza, una ruta desviada que refleja lo cambiante e impreciso de su itinerario.
El recorrido también incluye Toledo, una ciudad con mucha importancia histórica, junto con las ventas y caminos anónimos, que representan los encuentros y aventuras cotidianas del viaje. Finalmente el famoso escenario de La Mancha aparece como mucho más que un territorio, es el espacio simbólico donde se desarrolla toda la acción.
Fuente: msn.com