El cambio climático es la mayor amenaza ambiental actual, eso causa olas de calor, sequías, incendios e inundaciones. Esto se debe principalmente a la actividad humana, sobre todo por la quema de fósiles como el petróleo, el carbón y el gas, que liberan grandes cantidades de gases que hacen efecto invernadero en la atmósfera. Estos gases atrapan el calor y provocan el aumento de la temperatura del planeta.
Sus efectos ya se están viendo en todo el mundo y afectan tanto al medio ambiente como a la sociedad. Una de las consecuencias más visible están los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad, el deshielo de los polos y el aumento de nivel del mar. Además el cambio climático provoca importantes problemas sociales y económicos, como daños en las cosechas, reducción de la producción de alimentos, riesgos para la salud y pérdidas económicas causadas por catástrofes naturales.
Para evitar los peores efectos, la temperatura global debe limitarse a un aumento máximo de 1,5ºC, lo que exige reducir las emisiones a cero y transformar el sistema energético, todavía muy dependiente de petróleo, carbón y gas. Greenpeace alerta de que muchas empresas y sectores siguen aumentando sus emisiones. Además lo hemos notado ya que estos últimos años han sido los más cálidos.
Greenpeace promueve energías al 100% renovables, movilidad sostenible y políticas más ambiciosas de gobiernos y empresas. También anima a la ciudadanía a actuar firmando peticiones, adoptando medidas de eficiencia y apoyando la transición a energías limpias, ya que la participación de la sociedad es clave para acelerar el cambio hacia un sistema energético más sostenible.
Fuente: es.greenpeace.org
