El turismo sostenible se refiere a una forma de viajar y disfrutar de destinos que minimiza el impacto negativo en el medio ambiente, respeta la cultura local y contribuye al bienestar económico de las comunidades anfitrionas. Su objetivo es equilibrar la experiencia turística con la conservación de los recursos naturales y culturales.
Principios el turismo sostenible:
- Protección del medio ambiente
- Reducir la contaminación y el consumo excesivo de recursos.
- Fomentar el uso de energías renovables y prácticas ecológicas.
2. Respeto por la cultura y la comunidad local
- Valorar las tradiciones y costumbres.
- Promover la interacción responsable entre turistas y residentes.
3. Beneficio económico para la población local
- Apoyar negocios locales (alojamiento, gastronomía, artesanía).
- Generar empleo digno y oportunidades para la comunidad.
Destinos del mundo sostenibles:
- Costa Rica (Rancho Margot, Osa Peninsula)
Alto compromiso con energías renovables, reservas naturales, y programas comunitarios de conservación, como la protección de tortugas marinas.
- Noruega (Fiordos y hotel Svart)
Fiordos navegados en embarcaciones híbridas; hotel Svart será el primero con energía positiva; ideal para avistamiento de auroras.
- Nueva Zelanda (Kaikoura y otras zonas)
Enfoque «Tiaki Promise» para cuidar la tierra y su cultura; tours con operadoras maoríes, reservas protegidas.
- Bután
Reino carbono-negativo, regulando el turismo para preservar su cultura y bosques; turismo «alto valor, bajo impacto».
- Suecia, Islandia, Botswana, Namibia, Palau, Galápagos
Reconocidos por programas de reforestación, energía geotérmica, turismo comunitario, restricciones en visitas y preservación de la fauna.
Ejemplos de prácticas sostenibles:
- Alojarse en hoteles con certificación ecológica.
- Participar en actividades que no dañen el ecosistema (senderismo, observación de fauna).
- Evitar el uso de plásticos y reducir residuos.
- Elegir transporte menos contaminante (bicicleta, transporte público).
Fuente: Público