En Asturias existe un rincón que parece sacado de un cuento: el pueblo de Somiedo, conocido como “la Narnia asturiana”. Este lugar se transforma en invierno en un paisaje nevado espectacular, rodeado de montañas y bosques donde habitan osos pardos, una de las especies más emblemáticas del Principado.
Somiedo se encuentra dentro del Parque Natural de Somiedo, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Además de su belleza natural, alberga el lago más grande de Asturias: el Lago del Valle, un espejo de agua rodeado de cumbres que se convierte en protagonista de rutas y fotografías. En invierno, la nieve cubre los tejados y senderos, creando una estampa mágica que recuerda a escenarios de fantasía.
Este destino es ideal para los amantes del turismo rural y la naturaleza. Ofrece senderismo, observación de fauna y gastronomía tradicional, con platos como el pote asturiano y quesos artesanales. La presencia del oso pardo añade un atractivo único, aunque siempre desde la distancia y con respeto por su hábitat.
Fuente principal: msn