Una contraseña se considera segura cuando dificulta al máximo que otra persona o un sistema automatizado pueda adivinarla o descifrarla. Para lograrlo, debe cumplir una serie de exigencias o requisitos técnicos y de buenas prácticas.
¿Qué exigencias debe cumplir una contraseña para considerarla segura?
Contraseñas largas
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos ha publicado un informe sobre las Directrices de Identidad Digital. En este análisis se asegura que uno de los requisitos para que una contraseña sea segura es su longitud. Recomienda una contraseña larga entre 8 y 64 caracteres y fomentar el uso de frases largas como contraseñas.
No utilices fechas
Parece una obviedad pero el uso de tu fecha de cumpleaños, el día del nacimiento de tu padre o el día en el que te casaste son contraseñas que se pueden descifrar con facilidad mediante ingeniería social. Si no quieres ponérselo fácil a los hackers, no utilices fechas.
Serie de palabras
Otro de los consejos más repetidos por los profesionales es el uso de palabras que aparentemente no tienen conexión. Es decir, puedes crear una contraseña larga usando palabras que, a primera vista, aparentan no tener ninguna conexión entre ellas pero que para ti pueden tener algún tipo de significado personal y así las podrás recordar con facilidad.
¿Dónde guardar una contraseña?
Memorizarla (la opción más segura).
Utilizar un gestor de contraseñas (la opción más práctica y recomendada hoy en día).
«»Clave larga y variada, protección garantizada».
Fuente: La Vanguardia.