Si buscas escapar del bullicio sin renunciar a la belleza del Mediterráneo, hay un rincón en la Costa Brava que te encantará. A tan solo una hora de Barcelona, este destino presume de playas tranquilas, perfectas para desconectar el fin de semana.
Se trata de Sant Antoni de Calonge, un pueblo costero que combina calas escondidas con un paseo marítimo ideal para caminar junto al mar. Sus aguas cristalinas y arenas doradas son el escenario perfecto para quienes buscan relax sin aglomeraciones. Además, la zona cuenta con senderos costeros que permiten descubrir paisajes únicos y conectar con la naturaleza.
Más allá de la playa, Sant Antoni ofrece una gastronomía local exquisita, con restaurantes donde degustar arroces, pescados frescos y vinos de la región. Y si te apetece algo más activo, puedes practicar deportes acuáticos o recorrer la Ruta de las Calas, que une este municipio con Palamós y Platja d’Aro.
Lo mejor es que, al estar tan cerca de Barcelona, es ideal para una escapada corta: llegarás en menos de una hora por carretera y podrás disfrutar de un día completo de sol, mar y tranquilidad.
Fuente principal: msn