Dormir mal ya no es solo “una noche floja”: el insomnio afecta a mucha gente, y no dormir bien puede dañar la concentración, el ánimo e incluso el corazón. Según un estudio reciente en BMJ Evidence-Based Medicine, los investigadores revisaron 22 ensayos clínicos con más de 1.300 personas para ver qué tipo de ejercicio físico ayuda a dormir mejor.
Resulta que actividades como yoga, Tai Chi, caminar, correr o ejercicios aeróbicos combinados mostraron beneficios reales. El yoga destacó: los que lo practicaban lograron dormir más tiempo y mejorar la eficiencia del sueño, reduciendo los despertares. Además, movimientos suaves como el Tai Chi también redujeron la gravedad del insomnio.
¿Por qué funcionan? Porque esas prácticas combinan respiración consciente, estiramientos suaves, meditación y atención plena, lo cual apaga el sistema de alerta del cuerpo que muchas veces nos impide dormir. El estudio encontró que los resultados se mantienen incluso semanas después, si la persona mantiene la práctica.
Si quieres probar, puedes empezar caminando veinte minutos al día o haciendo una sesión de yoga suave antes de acostarte. Pero ojo: no hagas ejercicio muy intenso justo antes de dormir. También vale revisar la higiene del sueño, como evitar la cafeína por la noche o mantener un cuarto oscuro y tranquilo.
Fuente principal: Muy Interesante