Cuando aparece una alerta por tsunami, no basta con estar pendiente del mar: es fundamental saber dónde conseguir información verídica, rápida y oficial. En España existen varios cauces confiables que permiten verificar lo que está ocurriendo en tiempo real, y así actuar con calma pero con decisión.
Una de las fuentes más importantes es el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (EMSC), que publica datos casi instantáneos sobre terremotos, incluyendo magnitudes y características del seísmo. Desde ahí se pueden anticipar posibles alertas de tsunami. Otro canal esencial es el Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España, que tiene mapas, boletines y avisos sobre fenómenos marinos que pueden afectar las costas.
Además, el Centro de Alerta de Tsunamis del Atlántico Nordeste y Mediterráneo (NEAMTWS), vinculado a la UNESCO, coordina alertas entre países y proporciona mapas técnicos con zonas de riesgo. Durante una alerta, conviene consultar también medios oficiales como Proteción Civil y medios estatales que repliquen la información desde esas fuentes verificadas.
Aunque España no está en una zona de riesgo tan intenso como otras partes del mundo, el país ya sufrió efectos de tsunami en el pasado, como tras el terremoto de Lisboa en 1755. Por eso los expertos destacan la importancia de mantenerse informados ante cualquier actividad sísmica cercana.
Si te encuentras cerca de la costa y sientes un terremoto fuerte, o ves que el mar se aleja de forma brusca, no esperes confirmaciones: aléjate hacia zonas elevadas. No te acerques a ver qué sucede: las olas pueden llegar rápido.
Fuente principal: El Periódico