España no solo es tierra de sol y playa, también lo es de celebraciones únicas que parecen sacadas de un cuento surrealista. A lo largo del país, hay fiestas que mezclan historia, humor y un toque de locura que las hace inolvidables.
En Cantabria, por ejemplo, la Vijanera marca el inicio del año con personajes disfrazados que ahuyentan a los malos espíritus. En Galicia, la romería de Santa Marta de Ribarteme lleva a personas vivas en ataúdes como agradecimiento por haber superado enfermedades. Y en Buñol, cada agosto, miles de personas se lanzan tomates en una batalla tan caótica como divertida.
Pero no todo es comida volando. En Tarragona, los castells —torres humanas de hasta diez metros— desafían la gravedad y celebran el trabajo en equipo. En Ibi, Alicante, los Enharinados toman el control del pueblo con harina, huevos y mucho humor, mientras que en San Sebastián, la Tamborrada convierte la ciudad en un estruendo de tambores que resuena con orgullo vasco.
Cada una de estas fiestas tiene su origen, su porqué y su magia. Algunas nacieron de errores, como la Nochevieja en agosto de Bérchules, y otras de antiguas tradiciones que se niegan a desaparecer. Lo que todas comparten es el deseo de celebrar la vida de una forma distinta.
Así que, si buscas algo más que las típicas postales turísticas, apunta estas fechas en tu calendario. Porque en España, la fiesta no siempre sigue las reglas… y eso es precisamente lo que la hace tan especial.
Fuente principal: vacaciones